El impacto de la inteligencia artificial en los televisores modernos

Cualquiera que haya buscado comprar un televisor recientemente, especialmente un modelo de gama media o alta, habrá notado la omnipresencia del término “IA” en la publicidad de estos dispositivos (televisores, audífonos o celulares). La inteligencia artificial se ha convertido en un argumento de venta tan recurrente que, en algunos casos, podría parecer más una estrategia de marketing que una característica verdaderamente revolucionaria. Sin embargo, la IA está transformando la experiencia televisiva de formas que podrían ser tan impactantes como lo fue la llegada del color.

IA en televisores: más allá del marketing

La inteligencia artificial, en su sentido más amplio, hace referencia a sistemas que pueden analizar datos y aprender de ellos para mejorar su desempeño. En los televisores modernos, la IA se utiliza principalmente para personalizar la experiencia del usuario: optimizar la calidad de imagen y sonido, mejorar la interfaz y sugerir contenido según los hábitos de visualización.

Es importante diferenciar entre la IA generativa, que puede crear textos e imágenes o reconocer voz, y la IA utilizada en televisores, que se limita a ajustar parámetros internos para mejorar la experiencia de visualización. Esta IA no opera en la nube ni aprende de forma colaborativa; su función se mantiene confinada al propio televisor.

Samsung y la revolución de la IA en televisores

Entre las marcas que han apostado fuertemente por la inteligencia artificial en televisores, Samsung ha liderado el camino. Su modelo QN900D 8K, por ejemplo, hace uso extensivo de IA para mejorar la calidad de imagen y sonido en tiempo real. La empresa ha enfatizado en sus eventos de prensa que la implementación de esta tecnología marca una diferencia significativa en la experiencia del usuario.

Un aspecto clave en la aplicación de IA en televisores es el procesador. Cuanta más potencia tenga el procesador, más datos podrá analizar y, por ende, más preciso será en la optimización de la imagen y el sonido. Por esta razón, las marcas han comenzado a dar nombres comerciales a sus sistemas de procesamiento y a explicar con detalle sus ventajas.

Redes neuronales y aprendizaje profundo en televisores

Una de las innovaciones más destacadas de la IA en televisores es el uso de redes neuronales. Estos sistemas funcionan mediante la comparación de datos en distintos nodos, lo que permite determinar la mejor manera de mejorar la calidad de imagen y sonido en tiempo real.

El Samsung QN900D 8K de 2024, por ejemplo, emplea 512 redes neuronales, mientras que el modelo inferior QN800D 8K usa 256. Incluso en televisores 4K, Samsung ha integrado hasta 20 redes neuronales para optimizar la imagen y el sonido. A mayor cantidad de redes neuronales, mejor será la optimización y más refinados serán los ajustes en tiempo real.

IA en televisores: beneficios reales

La inteligencia artificial en televisores no solo mejora la imagen y el sonido, sino que también optimiza el contenido mostrado en la pantalla. Gracias a la IA, los televisores pueden:

  • Ajustar el brillo y el contraste según la iluminación del entorno.
  • Reducir el ruido en imágenes de baja resolución.
  • Optimizar el sonido según el tipo de contenido (diálogos, música, efectos sonoros).
  • Sugerir contenido personalizado basado en los hábitos del usuario.

Haciendo los Smart TVs más inteligentes

La evolución de los televisores inteligentes ha alcanzado un nuevo nivel con la integración de funciones de inteligencia artificial (IA). Estas capacidades no solo optimizan la calidad de imagen y sonido, sino que también transforman la experiencia del usuario mediante la personalización avanzada y el aprendizaje automático.

IA y personalización del contenido

Uno de los aspectos más notables de los Smart TVs actuales es su capacidad de aprendizaje. Algunos modelos premium pueden, con el consentimiento del usuario, registrar los programas y películas que este prefiere para ofrecer recomendaciones personalizadas. Cuanto más potente sea la IA del televisor, más fuentes de contenido podrá analizar y más precisión tendrá en la sugerencia de contenido, brindando una experiencia mucho más adaptada a cada espectador.

Más aún, estos televisores pueden diferenciar a los distintos miembros de un hogar, personalizando el contenido para cada uno según sus preferencias. Este nivel de personalización es posible gracias a la inteligencia artificial incorporada en el dispositivo, sin depender de conexiones a la nube, lo que mejora la seguridad al no compartir datos personales con servidores externos.

IA y publicidad personalizada

El aprendizaje automático de estos dispositivos también se extiende al ámbito publicitario. Algunos fabricantes emplean algoritmos para ofrecer anuncios dirigidos específicamente a los intereses del usuario. Si bien esta función puede resultar controvertida, la mayoría de las marcas permiten desactivar la publicidad personalizada para brindar mayor control sobre la experiencia de visualización.

Control por voz y optimización de la interfaz

Otra de las mejoras significativas impulsadas por la IA en los Smart TVs es el reconocimiento de voz y los sistemas de control inteligentes. En plataformas como webOS de LG, la IA analiza qué aplicaciones y funciones del menú se usan con mayor frecuencia para reorganizar automáticamente la interfaz y facilitar el acceso a los elementos más utilizados.

En general, los sistemas operativos desarrollados por los propios fabricantes, como Tizen de Samsung y webOS de LG, suelen ofrecer funciones de IA más avanzadas en comparación con plataformas de terceros como Google TV o Roku TV. Sin embargo, nuevas propuestas como Fire TV y TiVo OS están cerrando esta brecha y podrían nivelar el terreno en un futuro cercano.

La inteligencia artificial en televisores ha dejado de ser una simple estrategia de marketing para convertirse en una tecnología clave en la evolución del entretenimiento en el hogar. Aunque su impacto varía según la marca y el modelo, su uso está redefiniendo la manera en que disfrutamos de la televisión. Con avances como el aprendizaje profundo y las redes neuronales, el futuro de la televisión promete ser más inmersivo y personalizado que nunca.